Como he alcanzado una cifra de ventas que me hace entrar el top 15% por número de ejemplares vendidos, me he animado a hacer una serie de entradas con un resumen de los capítulos de mi libro, hacer un poco de difusión y animaros a que compreis uno, que «es muy triste pedir pero es mas triste tener que de robar».

Si te animas, pregunta a San google o al Beato GPT por dónde se mueve esa cifra de ventas en España, y luego, cuando pares de reirte, pudes seguir.

Bueno, al lío. Aquí tienes un resumen de la Introducción.

Si no te han traicionado alguna vez, es por dos motivos: o no han tenido éxito… o no te has enterado.

Con esa frase arranca mi libro, y no es casual. Lo escribí así porque quería empezar de una manera directa y real: la traición existe, duele, te descoloca, es mas común de lo que nos atrevemos a reconocer y casi nadie lo cuenta… También puede convertirse en una fuente enorme de aprendizaje personal y profesional.

En la Introducción pongo el foco en algo que incomoda. La amenaza, en la traición, no suele venir de fuera. No es “el lobo” esperando en el lindero del bosque. Es algo más peligroso: un virus, algo cercano, a veces invisible pero no indetectable, casi siempre dentro del entorno de confianza. Y por eso el golpe no es solo emocional, también es mental y hasta físiológico. Destroza certezas sobre tu entono.

No parto de teoría. Parto de un episodio real: una lucha de poder por el control de una empresa, vivida con una carga emocional (y física) que dejó marca. Y lo cuento porque estas tormentas casi nunca aparecen de la nada. Se preparan. Se cuecen. Y a veces hay señales que te permiten anticiparte o si no al menos amortiguar el golpe.

De hecho, dejo una alerta muy concreta: si en tu entorno detectas al menos 3 síntomas como  los que describo en la introducción ¡ojo!. Puede que se esté armando la tormenta perfecta.

Y aquí viene algo importante. No quería quedarme en el morbo. Por eso el libro propone una hoja de ruta: 10 aprendizajes, diez capítulos que tratan de trasladar un realismo útil:

  • aceptar que hay mala gente y no tiene límites,
  • dejar de desgastarte con quien sufre el “Síndrome de Elvis”, (en otra entrada te lo presentaré)
  • entender quién te mete en problemas y quién se queda a tu lado cuando los hay,
  • usar el cabreo como energía,
  • ser fiel a tu propósito,
  • medir tus fuerzas,
  • no dar gasolina al pirómano,
  • aplicar la regla del 3 (también te lo cuento en otra entrada pero si tienes prisa ya sabes ¡compra el libro!)
  • comunicar sin caer en el sincericidio,
  • y otra fácil de enunciar y difícil de aplicar: dejarse ayudar.

La Introducción remata con una idea que para mí es esencial: hay vida después de una traición. Y puede ser una vida buena.
No “perfecta”. No “sin cicatrices”. Buena. Más consciente. Más fuerte. Más humana.

Si has vivido algo parecido (en una empresa, en una familia, en un grupo de amigos) o si simplemente quieres herramientas para no volver a caer en la misma trampa, este libro no viene a acariciarte ¡viene a despertarte!

Te dejo una frase que me regaló el Mago More, a quien le agradezco su apoyo antes de publicarlo. El sabe de lo que habla, porque ha vendido 1.000 veces más libros que yo (esta cifra no es una frase hecha, es un dato real)

“Lo que no te mata… Te deja lecciones. Aquí están”

Si con esto aun no te animas mi último cartucho de esta entrada…Todas mis críticas (a la fecha) son 5 estrellas, ahí lo dejo…

👉 Consíguelo aquí: https://www.amazon.es/Cosas-aprendes-cuando-apu%C3%B1alan-espalda/dp/B0F92D4GHG