Unete a los #takeitesayhararis / #tranquihararis

Me leí con gusto el artículo de Antoni Esteve de paréntesis media del que se hacía eco también Antonio Ortiz Medina en el podcast de monos estocásticos y, además de copiarle descaradamente su leitmotiv, me ha parecido oportuno unirme a la petición de Antoni al famoso e influyente Yuval Noah Harari de que se tranquilce un poco, consciente de que no se va a enterar y de mi escasa capacidad de influencia pero al menos para quedarme a gusto.

Además me apetece que Antonio Ortiz no sienta que sólo a un puñado de frikis inadaptados nos parece que Harari está estirando demasiado el chicle con sus apocalípticos análisis de sus dos últimos libros. Así como en sus dos superventas, Sapiens (a mi parecer recomendable) y Homo Deus (ya menos), nos describía, como buen historiador y sobre todo excelente contador de historias, parte de lo que nos ha acontecido como especie de manera clara, amena y documentada, con reflexiones inspiradoras, parece que el tintineo editorial le ha hecho unirse al coro de los apocalípticos, que vende más.

Lo tengo que confesar. Me leí Sapiens y me gustó. Homo Deus lo leí también y ya me gustó menos. No he tenido ánimo del siguiente. Menos aun de Nexus. Así que, sí, critico en base a opiniones de terceros, pero que creo bien fundadas y de confianza y no sin antes haber analizado si merecía la pena comprarlo. Vaya el mea culpa por delante.

Quería aprovechar la excusa para retomar una reflexión de otro post en el que citaba  Tony Judt cuando comenta que “Hay un tipo de irresponsabilidad característicamente intelectual (…)”, tiene que ver “con el auténtico cometido de un intelectual: las cosas sobre las que estudiosos, escritores, novelistas, periodistas y otros eligen pensar y en las que invierten sus energías para comprender”. En este caso creo que no ha habido especial esfuerzo por comprender y sí por hacer caja. El tema es de interés, pero como comenta Denis Duncan en la Crítica del NY Times cuando califica la teoria de la información que expone el libro como algo «bastante obvio e interesante, pero también demasiado vago (demasiado abierto a objeciones y contraejemplos) como para constituir una teoría útil de la información.«. Una de cal y una de arena porque lo califica de tener ideas «sabias y audaces» en el libro. Mi impresión es que son más audaces que sabias en este caso. Con afán de generar polémica y en mi caso lo ha conseguido, aunque no le compre la moto (ni el libro).

Hay críticas positivas claro, como la de Babelia en el País , anuqnue le mismo Javier Sampedro ya dudaba con Sapiens si estábamos ante «divulgación científica o populismo» a los 10 años de publicado el libro. En su positiva crítica actual, Javier nos advierte sobre lo indulgente que es Harari con los tecnólogos dominantes de la IA frente a los algoritmos que son los verdaderamente peligrosos ¡¿What the fuck?!¿?.

¡Venga Yuval!, tu puedes hacerlo mejor. Danos otro buen libro y no nos hagas pasar a ser hararihaters.